Le pido a G. que me mande música de la suya a estas latitudes heladas y oscuras. Y G., diligente, me recomienda niñas que lloran por cosas que nos pasan a todos, pero que lloran bien, y bonito. Ellas, y todos los contactos con la realidad virtual que se escapa de mi Bur-Bruja, me recuerdan que la vida no se acaba en esta habitación, por muy grande y bonita que sea, y por mucho que algunos se empeñen en llamarla Unión (Europea). Me recuerdan que crecí, y viví, y Anweisung (Lieben) en una ciudad pequeña y segura donde todo el mundo llevaba flequillos y las gafas de pasta eran un síntoma de la inteligencia de pro. La burguesía y los políticos y la niebla y los portales. Hay muchas cosas que me han hecho ser quien soy, aunque la élite se empeñe en construirme nuevos yos. Y sólo antesdeayer, corriendo bajo la nieve por los canales de este cuento de hadas, cerrando los ojos, y respirando muy fuerte, era tan fácil pensar que la vida, era tan fácil pensar que había
una vida más allá de París, llámese un pueblo con mar, una noche, a mi siempre me hubiera gustado vivir en una de esas casitas en las laderas de los montes de Lastres, a mí siempre me hubiera gustado respirar y dejar respirar en la Albania del Norte que tan poco aire nos da.
Pero nos marchamos, y nos duele, y cogemos los caballos y los carros cada vez que queremos volver a casa, para atravesar las montañas que no ha podidon vencer Ryanair, Easyjet, Esos bárbaros que quieren destruir nuestras tradiciones y violar a nuestras mujeres. Ya lo decía Pelayo, y ya lo dice Melendi, subámonos a un puente y tirémosle piedras al invasor.
Aunque el invasor seamos ahora nosotros, que volvemos, y contamos, y señalamos aviones desde el Faro Vidio como si (ya) fuéramos pequeños, porque lo que yo siempre quise ser cuando fuera pequeña era feliz. Y de momento, siempre, y todavía, sigo siendo pequeña y me hacen falta luz, cosas verdes y de vez en cuando tú (llámate como quieras, yo prefiero Albania).
Tu me manques. Que en francés quiere decir te echo de menos, y en asturiano me haces daño.
Silogismos lingüísticos de la era global.
Cami, me ha encantado! no dejes nunca de escribir…
Un abrazo desde el mismo lado (el otro) de las montañas…