Chasing Almacigas

I'm Camino Mortera, and I think and write on the EU, internal security, migration, counter-terrorism, Sundays in Berlin, yellow skirts and blue skies. In English, Spanish and (sometimes), French

Camino

Hoy por fin, viernes indolente de grandes lujos como no hacer nada y comer lo que te apetezca, iba yo, alma cándida, a actualizar el blog después de una semana de locos.

Ich Arme, o alma cándida que decía, tenía la intención largamente aplazada de disertar sobre la estaciones de metro de Berlín (sí, no suena demasiado apasionante, pero lo es, queridos, lo es), y apuntar alguna cosa sobre el libro de Javier Marías que estoy digiriendo (“Mañana en la batalla piensa en mí”), y que, a mi entender debería venir con una etiquetita de esas como las de Parental Advisory pero advirtiendo de lo espeso, aunque brillante, del contenido. Pero de eso ya hablaremos otro día.

Perdida en la indolencia de la tarde que diría mi amigo Marías, me estaba dando una vuelta por webs de dudosa reputación y contenidos más bien poco edificantes, tipo elle.es, perezhilton.com y demás pecados (in) confesables de la era post-al salir de clase (y ASDC se merece otro post, voy sumando). Bueno, que me lío, o como dicen los alemanes, que me voy a noséquéaño. Me daba una vuelta, digo, y miraba con el ojo crítico de la que nuncá cabra, los vestidos de las actrices y/o actoras. Total que sí, que Pe monísima, Mo monísima (las bellas aliteraciones de los nombres ridículos), Benicio ternesco, y ningún ejemplar masculino digno de mención. Y entonces caigo en la cuenta de que, anda mira, la película que se lo ha comido todo (qué vulgaridades, por dios) se llama como yo, y me da por, mira, anda, voy a buscar de qué va, que me suena algo del Opus pero no sé muy bien el qué.

Ich Arme. Para qué habré tenido yo que enterarme de que la película está basada en la historia real de una niña, Alexia González Barros, que falleció en 1985 a causa de un tumor en la columna vertebral, ahí es nada. Que una niña de 14 años muera es bastante espantoso por si solo. Pero si encima la niña pertenece al Opus, y de su vida, y de su muerte, se hace una hagiografía, es…, ¿cómo encontrar la palabra que conjuge “tétrico” “morboso” y “de mal gusto”, y sea, a la vez, lo más ofensiva posible?.

Porque cualquiera que tenga el placer de entrar en esta página: http://www.alexiagb.org/, y, especialmente de ver las fotos que ilustran “su vida”  se dará cuenta que no hay peor fanatismo, ni mayor contraposición a la razón y a los valores fundamentales de la vida humana, que la religión llevada al extremo.

Ya que, señores, qué es el Opus Dei más que la forma más extremista de esa cultura, “quite extreme on its own” como es la Iglesia Católica, y, más aún, la Iglesia Católica española.

Yo tengo la suerte de pertenecer a una generación que está-practicamente-libre de las ataduras morales y sociales de aquélla, nuestra Iglesia, la de Franco, la de mis abuelos y mis padres, la que sostiene que las mujeres no pueden ejercer el sacerdocio por reglas desconocidas y borrosas, pero que, seguramente, tengan que ver con su incapacidad manifiesta para el ejercicio de cualquier profesión, la que llevó a España a un atraso de dos siglos con respecto a nuestros vecinos más próximos, excepto, claro está, aquéllos que también eran católicos, apostólicos y romanos. Y también tuve la suerte de crecer cerca-o, para algunos, en la cuna de- las instituciones de esta gran secta que es el Opus Dei (y sí, digo SECTA, alto y claro), y darme cuenta desde muy pequeña de que las cosas que me enseñaban mis papás en casa (igualdad, trabajo, méritos, libertad) no cuadraban con las cosas que les enseñaban a algunos de mis amigos sus profes (sumisión, clasismo, opresión). Nunca se me olvidarán los pequeños piececitos de metal que llevaba M. (siento ofenderte, en el caso de que lo haga) en su Barbour, porque en el cole le habían dicho que aquélla era una reproducción exacta de los pies del feto que se asesina al abortar (cualquiera que sea la razón, dadnos hijos, Dios proveerá).

Si esos pequeños piececitos, las reliquias, la adoración a un tal san Josemaría, o las fotos de la página de la pobre niña Alexia, no son macabras y merecen la calificación, cuanto menos, de gores, que baje Dios (todopoderoso) y lo vea…

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2 responses to “Camino

  1. ANA February 10, 2009 at 3:47 pm

    te sales moza…
    un besín

  2. laespumadelosdias February 11, 2009 at 2:48 pm

    Yo no la vi todavía, me da un poco de pereza, la verdad.

    Piececitos de metal en la Barbour, la has clavado, la imagen me vino a la cabeza inmediatamente. Ni te comento lo que pienso de todo desde el OPUS hasta la puta Barbour, que seguramente ya lo sabes, jeje.

    Muaka!

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